Nuestra historia

Somos dos amigas que siempre hemos compartido la misma pasión por la moda. Desde pequeñas nos encantaba descubrir nuevas prendas, combinarlas y buscar ese estilo con el que realmente nos sintiéramos nosotras mismas.

El problema era que nunca terminábamos de encontrarlo. Probábamos tienda tras tienda y siempre nos faltaba algo: el corte, el tejido, ese detalle que hace que una prenda te haga sentir bien de verdad. Hasta que un día nos dimos cuenta de algo muy simple: si la prenda perfecta no existía, tendríamos que crearla nosotras.

Ahorramos todo lo que pudimos y decidimos apostar por nosotras mismas. No teníamos una gran empresa detrás, ni un equipo, ni mucho dinero. Solo teníamos ilusión, miedo y muchas ganas de que funcionara.

Los comienzos fueron difíciles. Hubo días en los que no recibíamos ningún pedido y llegamos a preguntarnos si realmente estábamos haciendo lo correcto. Trabajábamos durante horas, cuidando cada detalle, mientras intentábamos sacar adelante nuestro pequeño proyecto. Estuvimos a punto de rendirnos más de una vez.

Pero entonces llegó nuestro primer pedido.

Puede parecer una cosa pequeña, pero para nosotras significó muchísimo. Una persona que no nos conocía había confiado en nuestro proyecto. Ver aquel primer pedido nos hizo sentir que todo el esfuerzo estaba empezando a tener sentido.

Poco a poco comenzaron a llegar más personas, más pedidos y, sobre todo, más confianza. Fuimos aprendiendo de nuestros errores, mejorando cada día y poniendo todo nuestro cariño en cada prenda que seleccionamos, siempre con la misma idea en la cabeza: que cada mujer que nos comprara sintiera que por fin había encontrado eso que llevaba tiempo buscando.

Hoy Martina Ferrer es mucho más que una tienda para nosotras. Es el resultado de no habernos rendido cuando las cosas no salían como esperábamos, y de haber decidido hacer nosotras mismas lo que no encontrábamos en ningún sitio.

Seguimos siendo esas dos amigas que empezaron con una pequeña idea y muchas ganas de hacerla realidad. Y aunque todavía nos queda muchísimo por aprender y crecer, estamos orgullosas de todo lo que hemos conseguido hasta ahora.

Gracias por estar aquí, por confiar en nosotras y por formar parte de esta historia. Porque cada pedido, cada recomendación y cada persona que nos elige nos ayuda a seguir haciendo realidad aquel sueño que empezó entre dos amigas.